
Erase una vez, las personas del poblado Venezolano decían con fuerte y viva voz, Buenos días Sr(a), Buenas Tardes, Buenas Noches, muchas gracias, disculpe usted, con su permiso, pase usted, adelante, no se preocupe y algunas otras frases que hoy día son totalmente desconocidas para muchos, porque en algún momento vino la Sayona, o quizas el Silbón o probablemete la Llorona y de manera despiadada sustrajeron aquellos gestos de los seres humanos. Aspiraron vorazmente con un horrible gesto de maldad, hasta el punto de borrar esas extrañas gentilezas que el ser human común solía usar con sus coterráneos. Hoy día, esas tales normas de cortesía y modales son un cuento de camino.