A los Stradivarius les gusta pasear por New York
Una reseña del New York Times que cuanta lo que la gente ha perdido y recuperado en los taxis neoyorkinos cuenta que: en mayo del 2001, el chelista Lynn Harrell, olvidó en un taxi un Stradivarius 1673, valorado en más de cuatro millones de dólares. Lo recuperó gracias a que el conductor se dio cuenta y regresó, aunque tuvo que esperar a que Harrell le llamara rato más tarde porque no encontró, así que decidió dejarle su teléfono para quedar en otro momento. Lo curioso es que año y medio antes, otro chelista, esta vez Yo-Yo Ma, olvidó otra pieza de la famosa familia de hacedores venecianos, esta vez fue un Montagnana1733 valorado en poco menos de tres millones de dólares. En esta ocasión lo recuperaron a través de la policía en la central de taxis, ya que ni el conductor ni Ma se dieron cuenta a tiempo para recuperarlo pronto.
Pero la cosa no se queda en referirnos a años atrás, la reseña del NYT la saca a propósito porque hace menos de quince días, el violinista Philippe Quint, dejó olvidado en un taxi un stradivarius valorado en más de cuatro millones de dólares. ¡na poelusa!. Esta vez, el taxista regresó y encontró al músico y este, en compensación, decidió ofrecerle al taxista y a sus colegas un concierto. Este fue dado ayer en el aeropuerto de Newark y por la reseña del hecho en el mismo NYT, el evento fue toda una gozada.
Si van a NYC y se encuentran un stradivarius en un taxi, no se pregunten qué es eso o porqué está llí, seguro que anda de paseo.






