Así llegó, así se estacionó
Ví a la mujer llegar detrás de mi y no me dió buena espina, sin embargo, estaba apurada porque la cola del banco crecía, así que pase el seguro del carro (el corolla doradito) y me fuí, al regresar me encuentro con esto.
Esta forma de estacionar es ya costumbre en cualquier ciudad de nuestro país, ¿por qué? simplemente porque a nadie le importa el otro, ese auto definitivamente va a imposibilitar la entrada de un próximo auto, ¿le importó? evidentemente no porque así como llegó así se estacionó.
Yo soy mujer, pero critico duro a las de mi sexo al volante. Una mujer NUNCA da paso, se estaciona mal, es ATRAVESADA, es capaz de quedarse estorbando en un cruce sólo porque “repentinamente” sintió nervios de terminarlo. Sé que generalizar siempre trae problemas, incluso me estaría incluyendo yo misma, pero debo reconocer que así son la mayoría de las mujeres al volante. Por supuesto, algunos hombres no escapan de las críticas, ellos más en el sentido agresivo, te pasan hasta por el techo, se pegan hasta más no poder detrás de tu auto, se estacionan como esta y no porque no sepan estacionar, simplemente porque les da fastidio arreglar el auto y punto.
Debo contar hasta 10, porque estas cosas me van a volver loca un día de estos.
Placa del auto estacionado Super Cool
Asi sobran y cada dia son mas los que nos hacen sentir como en el viejo oeste o una pelicula de Mad Max, estan redefiniendo lo que es “ser venezolano”
Que lastima damos a veces
¿Será familia de los conductores de ruta 21 que tienen incontinencia cornetística en la esquina de la casa?
Hay cada caso de caradurismo… El otro día me acercaba un puesto cuyo 25% estaba ocupado por otro carro cuya conductora estaba cerrando. Cuando la vi, con su expresión facial me preguntaba de lo más inocentona “¿estoy muy atravesada?”, a lo cual le respondí de una vez “Sí, estás BURDA de atravesada”, y le tocó moverlo.
Acá en España no es menos. Mi suegro dice que los españoles arreglan todo aparcamiento con las luces intermitentes. ¡ja ja ja ja!.
Estimados:
Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia….
Hay un virus muy generalizado, sobre todo entre nosotros los latinos… Se llama VIVEZA CRIOLLA, Yo lo llamo MEDIOCRIDAD CRIOLLA.
Aqui les va una muy acertada descripción de este virus, escrita Marcelo Moreno en una columna publicada en el diario argentino El Clarín, en febrero de este año:
La raza imbancable de los ventajeros
En la Argentina estamos tan acostumbrados, que los más hemos desarrollado cierto nivel de convivencia pacífica, después de un tiempo más o menos prolongado de guerra fría con este personaje tan frecuente como deleznable.
Hay quienes no, que no soportan a los innumerables ventajeros que nos rodean. Y se enojan, montan en justiciera cólera, se sacan, se la pasan peleando contra estos especímenes imposibles de eludir en el trabajo, en la familia, entre los conocidos.
Ventajero (se los encuentra en ambos sexos, aunque prolifera entre los hombres) es aquel sujeto capaz de correr el albur de provocar un accidente de tránsito por sobrepasar a otro y llegar antes por un motivo perfectamente fútil. También, el que obviamente se cuela en una fila, no importándole en lo más mínimo los reproches que genere. Y que es capaz de recoger del piso un número para adelantarse a los que ya cortaron el suyo.
Lo grave es que aquí el ventajero se cree un vivo, un vivo bárbaro. Y entre nosotros la categoría de vivo, de piola, de canchero está ungida -para desgracia de todos- con los supremos óleos del prestigio. Hasta el corrupto más traslúcido y asqueroso cuando se mira al espejo ve al ejemplo cabal de un vivo argentino, el que se las sabe todas, ese que dice: “cuando vos venís, yo ya estoy de vuelta” o “si te digo que es carnaval, apretá el pomo”.
Y lo peor del ventajero, lo que más bronca instantánea nos genera cuando nos atropella contra toda educación y norma, es su caradurismo blindado: le importa un pepino. Más, goza de su rapacidad. Más aún: nos goza.
En realidad, se trata de un pobre tipo. Sus victorias son meras avivadas que él vive como hazañas que enhebran un canto a sí mismo.
Pero es cierto que se hace cuesta arriba vivir en una sociedad llena de ventajeros. Obliga a desarrollar habilidades para desbaratar sus trucos y a acumular stocks de paciencia y hasta de resignación. Quizá alguien tomó ventaja al no declarar como depósitos los departamentos ardieron más de 40 horas en pleno Once y que pudieron estallar en tragedia. El problema en una sociedad con tanta gente astuta es que Cromañón siempre queda a la vuelta de la esquina.
(Columna Disparador publicada en Clarín el 20 de febrero de 2008)
Que bueno que mencionas eso de los cruces que realizan algunas féminas, y que no terminan a veces por temor!
El manejo de un auto se ha convertido actualmente en una lotería… saludos!
Yo la verdad hace tiempo que me canse de la Venezuela del irrespeto…
Ahora cada vez que alguien se estaciona a mi lado y esta mas de aca de la raya (no encima) pues abro la puerta de mi carro lo mas duro que pueda (hasta la raya) y le abollo la puerta al HDP (Le puse unos protectores a mi carro en el borde de mis puertas)
No hay justificacion alguna para no tomarse 2 minutos mas cuadrando el carro en el puesto, por mas torpe que sea la persona que conduce, y si es muy pero que muy torpe pues NO DEBERIA TENER LICENCIA!
Me harte de este pais donde la gente marginal de cerebro abunda, que se comen las flechas y los semaforos frente a los fiscales y estos ultimos NADA hacen.
Si quieren ser depredadores, si quieren irrespetar mis derechos, si las autoridades no hacen nada por penalizar a esta gente pues al menos que paguen su puertica abollada o en su defecto el incremento de la prima del seguro del carro. Y a los de flechas comidas o semaforos comidos pues mas de una vez me he tenido que bajar de mi carro armado, asi sea con el tranca volante y enseñar un par de lecciones de transito, a ver si al menos con un “sustico” se lo piensan dos veces antes de volverlo a hacer.