Envases de comida Trabajo para mi misma practicamente desde que me gradué, ha sido una tarea un poco dura en principio, pero poco a poco toma su forma y hoy día muchas de las cosas caminan por sí solas. Nuestra filosofía en la empresa siempre ha sido prestar el mejor servicio siempre, incluso desde que no teniamos NADA, tratábamos de dar TODO para complacer al cliente.

Sin embargo, esas filosofías no son comunes en nuestro País. Desde los negocios más pequeños van con la tacañería y mal servicio por delante, de las grandes empresas ni hablar, a esos lo menos que les interesa es el cliente.

Cómo es posible que yo me dirja a un lugar de comida rápida, cuyo plato ya es bien costoso y lo pida para llevar, porque AMO comer en la tranquilidad de mi casa con mi esposo, y me respondan con tono regañón - El envase te cuesta 1,5 BsF más !! - uuyyyyyyy la ira me hizo doler el estómago, ¿acaso es imposible obsequiar el bendito envase ese al cliente?, ¿ya no están ganando lo suficiente con la comida? De la rabia ni compré nada, dejé la flojera y decidí preparar almuerzo.

Nunca he entendido la sacadera de cuentas del Venezolano, le presta más atención al gasto que puede significar un envace, que al hecho de atender bien a sus clientes, si hiciera bien ésto último el beneficio sería mucho mayor. Dejó de vender dos platos por querer cobrar dos envaces que no le habrián costado más de 0,25 c/u ya que eso lo venden en grandes paquetes y aunque le haya costado más, no entienden el concepto de “servicio”.


Esto me hizo recordar un caso en la única empresa donde trabajé, cuyo Jefe nos motivó sin darse cuenta, a querer salir corriendo de allí, montar nuestro propio negocio y hacer las cosas justo de manera contraria a como el lo hacía, ese sería el secreto de nuestro éxito. En fin, en esa empresa, a mis compañeros (Inti, Andrés y Arnoldo) se les ocurrió la idea de ofrecer suscripiones a Internet sin pago de inscripción, ya que lo importante en sí, era el cliente que iba a quedar luego pagando la mensualidad por el servicio. Costó un poco para convencer al Jefe de la idea.

El día que se hizo la promo, se suscribieron mas de 60 personas, algo insólito para ese entonces donde la conexión a internet era un tema muy fresco y poco conocido, en un sólo día logramos todos esos clientes, que en días normales, sin promición, se lograban máximo 5 personas, estoy hablando del año 1997.

Una vez finalizado el día, al Jefe lo único ques se lo ourrió fue “sacar la cuenta” de lo que dejó de percibir por concepto de inscripiones exoneradas, por dioooooosssssss, a eso se llama ser tacaño de verdad, pensar en el momento y no en el beneficio que eso significaba, que aunque no era tangible en ese instante, porque sólo teníamos una lista con 60 personas, significaba 60 mensualidades fijas amarradas a 60 tarjetas de crédito.

Pero, lamentándolo mucho, esa es la mentalidad general del Venezolano, me disculpo con los que no tienen esa filosofía de mal gusto y los felicito por querer ser diferentes. Si tan sólo la gente entendiera que existen “detalles” en un servicio que aunque signifiquen algo de tu inversión, se transforman en mayores beneficios a la larga. Tenemos que cambiar esa mentalidad para poder salir de subdesarrollo.