Abuelita Encarna

La abuelita de mi esposo es una señora encantadora, dulce y con excelentes habilidades manuales. Durante toda su vida ha sido una mujer incansable, luchadora y con una agenda cargada de constantes actividades. Este post se lo dedico a esa bella mujer que hoy, aún con sus 83 años, sigue siendo activa y con pleno dominio de sus extraordinarias habilidades manuales.

Me senté unos minutos a su lado, cual reportera digital y la entrevisté en relación a sus muñecos de tirro, un trabajo que ha sido motivo de diversas exposiciones en distintas ciudades del país, debido a su meticulosa elaboración con material de desecho y a su gran parecido con los personajes reales.

Nombre completo
Rafaela Encarnación Ríos de Ruh, mejor conocida como “Encarna”

Lugar de Nacimiento
La Victoria estado Aragua, Venezuela

¿Cómo inicia la elaboración de estos muñecos?
“Yo trabajé durante 30 años, cuando salí jubilada sentía la necesidad de hacer algo. Una noche, mientras veía televisión, comencé a jugar con el tirro, hice una cabecita, luego un cuerpito y con unos pitillos hice los bracitos. Ese fué el comienzo, luego fuí dándole mejor forma, mientras lo moldeaba, la posición del muñeco lo ví como el barrendero de la plaza Rivas en la Victoria y decidí colocarle una especie de palma y terminar de darle la forma del barrendero.

Al día siguiente, coloqué las llaves de una de mis hijas, cerquita del muñeco, ella tomó las llaves y me dejó un nota motivándome a seguir con la idea y felicitándome por lo bien que había quedado el muñeco, igualmente el esposo de mi otra hija, amante del arte, me motivó a seguir”.


¿Cómo es el proceso de elaboración de los muñecos?
“Yo recordé unos alambritos que se usan para las flores, y adapté sus tamaños, trabajé un poco las formas, posición y firmeza, luego los envolví en papel sanitario del más fino y los fijé con tirro. Por últimos los visto, también con tirro, les hago sus trajes, a algunos les coloco sombreros, cachuchas y todo lo que requiera el muñeco”.

De cuantos muñecos de tirro consta su colección
“Con el tiempo me fuí perfeccionando, hasta el punto que llegué a tener al rededor de 100 muñequitos, hoy día muchos debo reconstruirlos, porque se me dañaron en una mudanza”

¿Sus muñecos han sido exhibidos en diferentes exposiciones, cómo se hace esto posible?
“Para el año 85, había un Alcalde en la Victoria, muy amigo mío, que se había enterado que yo hacía estos muñecos en tirro y me propuso colocarlos en una exposición que se hacía cada 12 de febrero en celebración del día de la juventud, así que llevamos esa cantidad de muñecos. A partir de ahí se han exhibido en Caracas, Maracay, en el consejo, en la Victoria como 5 veces, en Suata y recientemente en la casa de Mariño en la Vitoria, nuevamente con mucha acogida, los buhoneros que trabajan por ahí cerquita, venían con sus celulares a tomarle fotos”.

¿Cuál fue la reacción de las personas con sus muñecos?
“En la exposición se exhibían muñecos de barro, cerámica, pinturas y otras obras, pero las que más llamaban la atención fueron los de tirro, no tuve la necesidad de colocarles nombre a cada personaje, todos reconocían de quién se trataba, sobre todo por ser personajes del conocimiento público.

Las reacciones fueron diversas y de impresión, porque en el programa decía “Muñecos de tirro de la Sra Encarnación”, la gente esperaba ver, trozos de tirro recortados y pegados en un cartón o papel, cada uno se imaginaba algo diferente, pero no lo que vieron y para mi satisfacción, la reacción fue de mucha aceptación, recibí muchas felicitaciones. La noticia se pasaba de persona en persona e iban a ver la exposición y lo mejor era que reconocían a cada personaje representado.

¿Por qué selecciona esos personajes para hacerlos en tirro?
“Mientras los elaboraba se me iban pareciendo a alguien y los hacía, como Corea, Pata e’ Cabulla, Cantinfla, etc”

¿Qué personajes reconocidos ha elaborado en este estilo?
“Rómulo Betancourt, Carlos Andrés Pérez, López Contreras, el General Gómez”

¿A tenido alguna anécdota interesante con esta actividad, además de la stisfacción por la aceptación de las personas a su trabajo?
“El presidente para aquella época era Rómulo Betancourt, él asistió a una de las exposiciones y vió su muñeco en tirro, yo tengo el recorte de eso por ahí, y al ver su muñeco me dijo - Caramba, primera vez que yo veo esto - que quién me había enseñado a hacerlo y yo le respondí que eso era de mi autoría y no me lo había enseñado nadie, me felicitó y siguió recorriendo el lugar para ver el resto de la exposición”

Para concluir, Encarna me comenta, siempre sonriente, que está encantada de haber hecho eso en su vida y que cuando se recupere de un dedo lastimado, piensa hacer personajes de la época de hoy, para lo cual ya tiene el material guardado.

Si lo deseas también puedes ver las fotos en Flickr