Fiscales de tránsito
Imagen sin relación al tema, tomada de Venelogia.

No sé si se han fijado, pero los fiscales de tránsito hoy día, no sólo son casi un mito, si no que cuando los logramos ver en algún sitio “estratégico” de la ciudad, van en grupos mínimos de 3, por lo general se les ve debajo de algunos árboles, tomando café, charlando amenamente, de ESPALDAS a la vía y ajenos a la infracción que en ese preciso instante está ocurriendo (irrespeto a la luz del semáforo, obstaculización del rayado de peatones, con más de medio carro atravezado en la vía, pasando tres canales de un sólo golpe, entre otras cosas).

Cuando les provoca hacer algo, se atraviezan en plena vía a hacer exactamente lo mismo que hace el semáforo, sin ponerle creatividad a la cosa, como dejar pasar más autos para aligerar la cola de esa vía. Miran cada cierto tiempo el semáforo y siguen sus órdenes.

Por lo general están en lugares donde definitivamente no hacen falta, dos cuadras más adelante está formada la congestión del siglo, pero ellos siguen aferrados a su arbolito, su café y su amena conversación. NADIE absolutmente NADIE los respeta y a ellos al parecer no les importa mucho.

Es probable que ganen tan poco sueldo que sólo salen a la calle a cumplir sus horas respectivas de trabajo sin darse mala vida, es probable que esta nueva generación sea bastante mediocre que no esté aprendiendo nada, es probable que el venezolano le dé igual irrespetar a cualquier autoridad, es probable que se cumplan todas estas hipótesis juntas. Lo cierto, es que no están cumpliendo bién su función.